ACCIÓN 1: EDUCAR SOBRE LA SALUD REPRODUCTIVA Y LA EDAD

bt7-1

1. Educar sobre salud y la edad: Todo el mundo necesita educación sobre la fertilidad y la infertilidad y la reducción de la fertilidad femenina a medida que aumenta la edad.

La información debiera incluir todas las iniciativas educacionales de salud reproductiva, y otros programas de educación en salud según resulte apropiado.

La OMS define la salud reproductiva como un estado de completo bienestar físico, mental y social y no solamente la ausencia de enfermedades o dolencias, en todos los aspectos relacionados con el sistema reproductivo y sus funciones y procesos. Esta definición sugiere que las personas con una salud reproductiva adecuada tienen una vida sexual satisfactoria y segura, pueden tener hijos, y pueden decidir si desean tener hijos y, en tal caso, cuándo y cómo tenerlos.

Se debe educar a los jóvenes sobre la importancia de la salud reproductiva en su calidad de vida. Esto incluye datos sobre la reproducción masculina y femenina, mejorar la salud reproductiva mediante métodos naturales, médicos y tecnológicos, y la prevención de la infertilidad.

Se debe educar a mujeres y hombres sobre la edad y la fertilidad. Los programas educacionales deben ofrecer información clara y básica sobre los cambios en la fertilidad en relación con la edad, y los riesgos para las mujeres de posponer buscar un embarazo hasta muy tarde en la vida reproductiva, particularmente después de los 37 años. No obstante, la mitad de las mujeres de 40 años sí logrará un embarazo, pero dado que el riesgo de infertilidad es mayor, es razonable iniciar investigación y tratamiento dentro de 6 meses en lugar de 12.

En el otro extremo de la vida reproductiva, el embarazo en adolescentes (<19 años) también puede producir circunstancias que impacten adversamente la fertilidad presente y futura (ACOG and ASRM, 2008; Dunson, 2004; Maheshwari, 2008; van Balen 1997). Se debe informar a las mujeres que la fertilidad femenina generalmente empieza a disminuir alrededor de los 30 años, y que algunas mujeres se vuelven infértiles debido a la menor función ovárica a principio de sus 30. No existen señales o exámenes clínicos que puedan proveer garantías sobre una reserva ovárica normal o predecir el momento en que se producirá la menopausia en mujeres jóvenes.
Además, a medida que las mujeres envejecen, el riesgo de aborto aumenta, al igual que el riesgo de tener un bebé con alguna anomalía. La morbilidad y mortalidad materna también aumentan.

La fertilidad masculina también disminuye con la edad, pero mucho menos y a una edad más avanzada. Existe también un pequeño aumento en el riesgo de defectos de nacimiento y posiblemente algunas condiciones como el autismo.